Con frecuencia escucho a personas que me dicen que se sienten perdidas en cuanto a su vida profesional. Personas que después de dedicarse durante años a una determinada tarea o especializarse en un rubro en particular, sienten que eso no les alcanza. Una gran insatisfacción los presiona y se sienten prisioneros de las elecciones que han hecho en el pasado sin saber si será posible alguna vez volver a sentir entusiasmo por su empleo.
Cuando me hablan de no tener opciones, de que "ya es muy tarde" para elegir otra profesión, otra tarea, etc. les pido que antes de caer en el abandono de aquella posibilidad de volver a sentirse bien con lo que hacen día a día, piensen si realmente han hecho todo lo posible por intentar cambiar su situación actual. La mayoría de estas personas es consciente de que no ha hecho todo lo que está a su alcance; muchos reconocen que lo que más han hecho es quejarse de su situación, tomando una actitud pasiva, que no los ha ayudado a conseguir lo que quieren, sino todo lo contrario.
