La palabra talento se escucha mucho en las organizaciones y en el mercado laboral;
¿cómo atraer un talento? ¿cómo retenerlo? ¿cómo motivarlo? Sos un talento, tenés talento, tenemos dificultad para encontrar talentos. Tanto se habla de talento, tan manipulada está la palabra, que a veces no está tan claro qué hay detrás.
En algunos casos esta palabra se vuelve una etiqueta auto-adhesiva que se pega y despega en las personas, sin notar la real dimensión que esto conlleva.
Definir a alguien con una etiqueta, implica aspectos tales como estima, motivación, compromiso, reconocimiento, coherencia y claro, carga emocional que cada persona trae en su mochila.